domingo, 25 de abril de 2010

LA POLITICA Y LA BIBLIA - ARMANDO ALDUCIN (CUARTA PARTE )


"El mandamiento bíblico de los 10 mandamientos, no matarás, se le da para que ningún individuo se tome la justicia en sus manos, porque sólo los gobiernos humanos tienen la prerrogativa de la pena capital"
LA POLITICA Y LA BIBLIA - CUARTA PARTE

(Transcripción de la conferencia del Dr. Armando Alducin con el titulo la política y la Biblia)

Vamos a contestar preguntas

¿Acaso no sería peligroso en México instituir la pena capital?

Dentro de gobiernos (…) donde existe la corrupción, las injusticias y la cacería de brujas, claro que si, absolutamente sí, y esta es la razón por la cual, por la misma injusticia a la que hemos llegado en los gobiernos en el mundo entero, no se ha podido aplicar justamente la pena capital, por lo pronto en gobiernos como aquí en nuestra República mexicana, deben aumentarse los castigos por los delitos, principalmente deben de triplicarse, señores juristas, debe triplicarse el castigo a personas que delinquen habiendo sido antes policías. Cualquier persona que haya prestado función en una academia de policía, o haya servido como servidor público, y se involucre en una banda de secuestradores después, o se haya aprovechado de los contactos que el tuvo con eso, no puede tener la misma que cualquier ciudadano, se le tiene que triplicar la pena, para que pueda verdaderamente haber una justicia.

Secuestradores, violadores, narcos, criminales, en primer lugar, deben ser castigados sin derecho jamás a salir con fianza. Jamás podrá una persona hasta que cumpla su condena total, pero hay muchas personas que dicen bueno ¿No es una contradicción porque la Biblia dice no matarás? damas y caballeros, en el hebreo hay dos palabras para matar, una es matar y la otra es asesinar, vean ustedes la enorme diferencia, la palabra asesinar que se tradujo no matarás equivocadamente, debería decir en éxodo 20:13 no asesinaras “râtsach” en el hebreo, “râtsach” y significa matar con premeditación, alevosía, y ventaja y por venganza; en otras palabras dice: No asesinaras, pero la otra palabra hebrea “hârag” con h y g de gárgara al final, significa quitar la vida justificadamente, o sea, en defensa propia, en guerra o por accidente.

Si alguien se mete a mi casa, y veo que entra y se mete al cuarto de mis hijas, y yo tengo en mi casa el derecho de tener un arma con el permiso registrado, desde luego ante la Secretaría de la Defensa Nacional, y mato a un individuo, yo no asesine a ese asaltante, yo lo mate, asesinar es premeditar “ahora si me lo voy a echar, y estaba esperando que regresarás, y hasta con mira telescópica prepare aquí mi pistola”. Un soldado en la guerra no va a asesinar, un soldado a la guerra va a defender los intereses de su nación, ahora desde luego que hay soldados, verdad, como en la guerra de Vietnam que llegaban y mataban a civiles, y se deleitaban en el gozo de matarlos. Sólo Dios ve la intención por la cual se jala el gatillo, no es la bala la que te hace un asesino, sino la intensión de tu corazón que tú tengas para quitarle la vida a una persona.

El mandamiento bíblico de los 10 mandamientos, no matarás, se le da para que ningún individuo se tome la justicia en sus manos, porque sólo los gobiernos humanos tienen la prerrogativa de la pena capital. Así que entendamos la Biblia para que nosotros no podamos caer en herejías, y tengamos una falsa misericordia, ¡Ay no! ¡Es que esto no puede ser de un Dios de amor! El Dios de amor que mando a Cristo morir en la cruz del calvario es un Dios de justicia también, y es un Dios tan de justicia que hay infierno después de este mundo, para que tú no creas que puedes jugar con Dios, porque tenemos la característica de escoger nuestro destino, somos agentes morales y debemos de definir en esta vida a quién creerle, y que es la conducta que yo voy a tener antes de morir.

"El medio ambiente de las prisiones modernas favorece la brutalidad, la homosexualidad, y otros males variados de la conducta pecaminosa humana, no existe la manera en las prisiones para que los prisioneros hayan restitución por sus ofensas"
Ustedes saben que las cárceles han llegado a ser las escuelas más grandes del crimen.

¿Han sido efectivas las presiones para rehabilitar los delincuentes y criminales?

Todos sabemos que son escuelas del crimen donde se aprende más a delinquir, y vean la sabiduría de Dios. Dios enseña en la Biblia la restitución, ojo por ojo, diente por diente, todo se lo saben de memoria, cuando tú vas a la policía y le dices me robaron mi televisión, y aquí está el Pitirijas que se llevó la televisión, muy bien señora Díaz ya agarramos al Pitirijas, y ya lo mandamos al reclusorio ¡a mí qué me importa que lo hayan metido al reclusorio! la pregunta es ¿dónde está mi televisión? a mí me secuestraron y pagué 5 millones por el secuestro, y ya agarraron a los secuestradores ¿y mi lana? esto no es justicia, la verdadera justicia es que el Pitirijas al entrar a la cárcel se ponga a trabajar, y cuando él trabaje y gane lo suficiente para devolverlo o pagarme la televisión, se le deja libre.

Mientras tanto la persona no puede creer equivocadamente que son centros de rehabilitación, porque la mentira más grande que existe. El medio ambiente de las prisiones modernas favorece la brutalidad, la homosexualidad, y otros males variados de la conducta pecaminosa humana, no existe la manera en las prisiones para que los prisioneros hayan restitución por sus ofensas, por lo que pocas veces recobran los prisioneros el sentido de su dignidad, al pasar varios años tras las barras, que no les sirvió para amargarlos o hacerlos más agresivos a la sociedad. Y es triste reconocer esto, cuando la Biblia hace más de 4000 años en el libro de Levítico capítulo 24 versículo 17 al 22, estableció la ley de la restitución, antes que el derecho romano, antes que el derecho griego, antes que cualquier otro establecimiento que tú hayas estudiado en la escuela de leyes, la Biblia miles de años antes establecía las funciones de lo que es la verdadera justicia.

Dice en Levítico 24:17

Asimismo el hombre que hiere de muerte a cualquiera persona, que sufra la muerte. El que hiere a algún animal ha de restituirlo, animal por animal. Y el que causare lesión en su prójimo, según hizo, así le sea hecho:

Si alguien le sacaba el ojo a una persona, al agresor le sacaban el ojo.

Y el que causare lesión en su prójimo, según hizo, así le sea hecho: rotura por rotura, ojo por ojo, diente por diente; según la lesión que haya hecho a otro, tal se hará a él. El que hiere algún animal ha de restituirlo; mas el que hiere de muerte a un hombre, que muera. Un mismo estatuto tendréis para el extranjero, como para el natural; porque yo soy Jehová vuestro Dios.
"algo le pasa al ser humano cuando llega ser diputado, senador, magistrado, juez o lo que sea que comenzamos, las alturas nos marean y comenzamos a sentir algo, que hasta de su mamá se olvidan"

Cuando nosotros nos enfrentamos con el Dios de la Biblia nos damos cuenta que sólo él pudo haber perfectamente bien definido y establecido la justicia. Pero nosotros tenemos un concepto equivocado, se llama una falsa misericordia, y nos creemos mejor y más buenos que Dios, cuando los lideres de una nación fracasan en administrar la justicia, repito, el país está en bancarrota.

Y en penúltimo lugar, Dios a los líderes les demanda humildad. Esta virtud desgraciadamente, es la que menos manifiestan la mayor parte de los políticos, y oficiales de un gobierno, existe una grande tentación que en cuanto te dan una charola, en cuanto te hacen (…) dicen que si agarras a un indígena y le pones una cachucha de policía y un garrote, lo transformas, y de la persona así humildita y tímida que era, en el momento que tiene autoridad, hay algo en el ser humano que no puede tolerar la autoridad, que nos descompone, decía un emperador romano “el poder corrompe, el poder total corrompe absolutamente” algo le pasa al ser humano cuando llega ser diputado, senador, magistrado, juez o lo que sea que comenzamos, las alturas nos marean y comenzamos a sentir algo, que hasta de su mamá se olvidan, se olvidan de su esposa, y llegan a ser gobernantes y con un bonito matrimonio, pero en el momento en que se le da poder al ser humano, ese poder se convierte en la tentación más grande de una persona, porque parece que no podemos nosotros controlar o dominar el poder.

Y la Biblia nos advierte contra esto. Por ejemplo, en el libro de Daniel en el capítulo 4 hubo un hombre que era un antepasado de Saddam Hussein, que se llamaba el rey Nabucodonosor, y este hombre que hizo los grandes jardines colgantes de Babilonia, una de las maravillas de la historia, se enorgulleció tanto, se ensalzó tanto, y así muchos gobernantes como los Césares, como Adolfo Hitler, como Benito Mussolini, como José Stalin, como todos estos personajes del siglo XX y de la historia, que se creen dioses, y creen realmente que pueden hacerlo lo que ellos quieran. Y a este hombre Dios lo levantó como un ejemplo, y le dijo estas palabras, en el capítulo 4 de Daniel versículo 24 le dice Daniel:

Esta es la interpretación, oh rey, y la sentencia del Altísimo, que ha venido sobre mi señor el rey: Que te echarán de entre los hombres, y con las bestias del campo será tu morada, y con hierba del campo te apacentarán como a los bueyes, y con el rocío del cielo serás bañado; y siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que conozcas que el Altísimo tiene dominio en el reino de los hombres, y que lo da a quien él quiere.


Dios le tuvo que quitar la razón al rey Nabucodonosor hasta que reconociera que no es el, sino que era Dios el que estaba arriba, de él. Altísimo significa que no hay más alto que Dios, no somos dioses señores políticos, señores gobernantes, somos seres humanos, y como la hierba del campo es nuestra gloria ¿que cuánto vas a durar en tu posición, seis años, cuatro años de jefe de la policía, de magistrado, de diputado, de senador? y después ¡que! ¡Esta oportunidad que tú tuviste en esta altura, en la que Dios permitió que tu estuvieras era para beneficiar al pueblo, para que lo conocieras, para qué le dieras la gloria a Él, no para que enaltecieras y te sintieras dios, y pisotearas los derechos de los demás, y que convirtieras en una persona prepotente y arbitraria, tu algún día, todos tendremos que dar cuentas a Dios de nuestras acciones.

Más adelante el versículo 31 al 32 le dice Daniel:

Aún estaba la palabra en la boca del rey, cuando vino una voz del cielo: A ti se te dice, rey Nabucodonosor: El reino ha sido quitado de ti; y de entre los hombres te arrojarán, y con las bestias del campo será tu habitación, y como a los bueyes te apacentarán; y siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que reconozcas que el Altísimo tiene el dominio en el reino de los hombres, y lo da a quien él quiere

Mientras nosotros no entendamos esto, continuará viviendo el mundo de una forma desesperada y los ciudadanos seguiremos pagando todo aquello que muchos gobernantes no han entendido hasta este momento. Tú necesitas a Jesucristo en tu vida, no te estoy hablando de ninguna religión, estoy hablando de un hombre. Cuando yo me convertí al cristianismo, hace 29 años, mi hermano Alejandro que se encuentra aquí, yo (…) había estudiado filosofía y letras, ciencias políticas, forme parte del partido comunista mexicano, el Che Guevara, tenía una foto arriba de mi cama ¡pero inmensa del Che Guevara! y el socialismo, la dialéctica materialista, Nietzsche, Friedrich Nietzsche, de Jean-Paul Sartre, Ingersoll y los grandes ateos etc. etc. hasta que vino un hermano y me dice “yo no te vengo a hablar de ninguna religión, te vengo hablar de una persona que se llama Jesús, tu has estado en esta religión, has probado, te has decepcionado, te has degradado” porque las religiones es lo que hacen, decepcionan, y son usadas para perseguir a los mismos seres humanos en el nombre de Dios, esas son las religiones.

"Cristo no es una religión, es un hombre resucitado que venció la muerte y el pecado y el infierno en una cruz"
Cristo no es una religión, es un hombre resucitado que venció la muerte y el pecado y el infierno en una cruz, y que con su resurrección de entre los muertos nos dice esta mañana “yo soy la resurrección y la vida, y cualquiera de ustedes que en mi crea, no morirá eternamente, yo soy el camino, yo soy la verdad, yo soy la vida” en otras palabras, hay una puerta que es anchísima, y que la mayor parte de los seres humanos van hacia la perdición, pero angosta y estrecha es la puerta que conduce a la salvación, y pocos son los que entran, y Jesús te invita esta mañana a que vengas a Él, a lo mejor tú eres católico, a lo mejor es evangélico, mormón, testigo de Jehová, no sé qué religión tengas, yo te invito a que vengas a Jesucristo. Tú puedes ser católico ¿tú sabías esto? E irte al infierno, tú puedes ser protestante e ir al infierno.

Porque el hecho de que tú tengas una etiqueta en tu botella, yo soy esto, no te garantiza la salvación. Cuando Dios venga no va a ver la etiqueta que tienes por afuera, si eres católico o mormón, o religioso, o testigo de Jehová, Él va ver si dentro de ti vive su hijo Jesucristo, la Biblia dice “el que tiene al hijo, tiene la vida, el que no tiene al hijo” aunque tenga la religión X “no verás el reino de Dios” tú necesitas encontrarte con esa persona resucitada de Jesús, para que él sea el señor de tu vida, y entender que nacimos para un Dios que nos creó, a su imagen y semejanza, que no somos dioses, nosotros no tenemos la prerrogativa de establecer nuestras leyes, de legislar la moral, de decir que es bueno, que es malo, para eso nos dejó la Biblia, para que pudiéramos gobernarnos y fuera del manual de nuestra vida.

y Dios te invita en esta noche, en esta mañana, que te arrepientas de tus pecados, que voltees hacia atrás de tu vida, y que te des cuenta que sólo hay vanagloria, vanidad, soberbia intelectual, y destrucción, y que te hinques en esta mañana en su presencia, en tu corazón, hincarte en tu corazón y decirle “mi señor y mi Dios, que vana ha sido mi vida, que lejos estoy de tus pensamientos, quiero aprender de ti, quiero conocerte, quiero que seas una realidad en mi corazón, y quiero entregarte mi vida en esta mañana, porque quiero en los pocos días que me quedan, vivirlos para ti”

¿Cuantos de ustedes en esta mañana, no le quisieran entregar su vida al hijo de Dios?

(…)



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3 comentarios:

Anónimo dijo...

Todo iba bien hasta que dijo lo de ojo por ojo, debió decir que Jesús dijo acerca.

Vincent dijo...

Excelente!! Gracias por transcribir esta conferencia, soy alguien que está militando en la política, y me sirbió mucho esta prédica. Les seguiré escuchando. Bendiciones.

Guillermo Sebastián dijo...

muchas gracias hermanos por el material ahora a pocos días nosotros vamos a elegir a nuestro gobernante y antes usare este material para predicarlo en la iglesia me cayo como anillo al dedo bendiciones mamados desde Guatemala